¿Cuál es el momento en que advertimos que las cosas son de una manera totalmente distinta y no como lo habíamos pensado durante mucho tiempo? Creo que para todas las veces que me ha pasado en la vida, nunca he podido establecer un momento específico, pero sí logro reducirlo a una época o a un rango de tiempo.
A veces pienso que estas situaciones deberían resolverse como en las películas, cuando el protagonista tiene una epifanía y el resultado es un giro inesperado de eventos: Ojalá fuera así de fácil, pero la verdad es que “darse cuenta” es más un proceso que tendrá una extensión de acuerdo a las herramientas que tengas a mano.
En una película por lo general nos quedamos con que -si el final es “bueno”- las cosas se resolverán totalmente más adelante y este es el punto de inicio: claro, sin saber mucho más es fácil suponer lo mejor, pero puede que las cosas den otra vuelta. Bueno, así es la ficción.
¿Sabes? Creo que, en mi experiencia -o a esta altura, mi postura-, es que el proceso no puede terminarse si no consigues cerrar los temas de una forma responsable, porque puedes tratar de esquivar una situación -usualmente- incómoda y aunque te hayas dado cuenta de lo que estaba pasando, aún no has advertido, por ejemplo, el efecto de tus decisiones sobre otros. Ahora, sé que el tiempo hace lo suyo y quizás con el paso de una considerable cantidad, algunas cosas dejen de molestar.
Pero insisto, sin enfrentar algunos hechos difícilmente podrás darte cuenta del panorama completo.
20215.10.17
Edificio Eurocentro
Santiago Centro, Chile
Los comentarios están cerrados.

