En un día de lluvia, mis percepciones cambian.
En un día de lluvia, mis percepciones cambian.
Quizás las cosas cotidianas no te muevan mucho, pero si yo las dejara pasar, muchas fotos no existirían.
Puede que mucho de lo que escribo sea un poco oscuro o denso, pero la verdad es que se puede hacer tranquilamente después de pasar por ciertos procesos.
Frente a un mundo enorme, a veces me siento pequeño, pero lo bueno es que tengo los pies en la tierra. Entonces, vale la pena valorar esos momentos de luz.
Recuerdos e intentos que tienen más de un año guardadas. Y como me gusta compartir lo que hago, acá va una galería de pruebas y errores.