Sin fortaleza y compañía, estar solo frente a una realidad dura e inhóspita puede llevarnos a momentos complicados.
Sin fortaleza y compañía, estar solo frente a una realidad dura e inhóspita puede llevarnos a momentos complicados.
Puede que un espacio utilitario no sea interesante, pero encontrarse ahí en un momento particular puede darnos una momentánea nueva perspectiva, apreciarlo, inmortalizarlo y disfrutarlo, para luego volver a la vida normal, porque en el fondo, no ha cambiado.
Si no cuidamos aquello que nos importa, lo más probables es que el deterioro y la soledad terminen por arruinarlo.
Muchas veces hay que mirar desde otro punto de vista para encontrar lo bueno que está oculto tras otras fachadas.