No puedo decir que no sé por qué, pero muchas veces me he pillado mirando el suelo, atrapado en pensamientos e ideas, sin darme cuenta de todo el tramo que recorrí.
A veces me da miedo, porque no tengo memoria de algo que pasó hace muy poco tiempo, como si todos mis sentidos se hubieran apagado por un período.
Pero lo que no se va son aquellos pensamientos, aquellos recuerdos que siguen dándome vueltas a pesar de que ya van años y no hay nada más que hacer: no sé dónde estuve hace unos minutos, pero sí tengo claro en qué estaba ocupada mi cabeza.
Dejar ir no es una de mis fortalezas (lo he dicho en innumerables ocasiones) pero sí me queda la posibilidad de asumir ciertas situaciones y avanzar.
El problema es que siempre voy a pensar que hay algo más que puedo hacer. Aunque todo indique lo contrario.
2025.11.15
Valladolid, Yucatán
México
Comments are closed.

