Sentir frío, subir a la micro, tratar de sentarme, mirar por la ventana, olvidar la temperatura, seguir dirigiendo los ojos a la ventana que puede o no estar empañada y tratar de que la música de mis audífonos le den un poco más de sentido al momento. Me bajo, camino otro tramo mientras el disco de turno empieza a terminar. Llego a mi casa y el frío deja de ser preocupante, aún cuando lo disfruto. Es una agradable historia, lamentablemente, […]










