Me gusta la soledad en la misma cantidad en la que me gusta compartir con otros. Esos otros no son cualquier persona, sino aquellos que de alguna manera me permiten desarrollar ideas, compartir opiniones y, lo más importante, reir. Si me conoces en persona, sabrás que si me rio mucho me duele la cabeza: es insoportable, pero eso sólo es equivalente a que lo bien que lo estoy pasando. Porque ese nivel de risa sólo llega después de desarrollar un […]









