Hasta el día de hoy, tengo muy presente este día, por varias razones, pero especialmente porque me tocó, al igual que en este preciso momento, esperar a un grupo de personas que veo día a día.
Estaba nublado, tal como hoy, pero con la diferencia de que la lluvia empezaba a amenazar, hasta que se hizo presente un poco después de tomar esta foto.
Sentado, como siempre, tratando de mirar y disfrutar un poco el momento, me encontré con esta imagen, la cual estuve mirando mucho rato, ya que la espera no fue poca, pero al menos me encontraba interesado por una situación bastante particular.
Después de un rato, y concretada la reunión, vinieron las risas, las conversaciones y una buena sensación de lo que sería el futuro, ya que, sin saberlo, me sentí cómodo más rápido de lo que pensaba.
Y es que más allá de que mi espacio personal es un intransable, hay grupos donde, de una u otra manera, me siento bien y me permiten desenvolverme de la forma más fluida posible. Y lo más importante, tengo claro que siempre es así porque si miro hacia atrás, ciertas personas y ciertos grupos siguen siendo parte del camino hacia adelante, aunque quizás con una frecuencia un poco diluida.
Puede que haya ciertos baches en el camino, pero insisto, si veo las cosas en perspectiva, hay situaciones que se repiten desde un prisma positivo, aunque suene extraño que yo lo diga, porque puedo ser yo, sin restricciones.
Hoy no sé como terminará la jornada, pero ese día, la lluvia cayó, me sorprendió ver todo absolutamente empapado y emprendí el regreso a casa, con una sonrisa en la cara y con dolor de cabeza, el mejor indicador de que lo pasé bien. Y así es, siempre.
Quizás debería recordarlo más seguido.
2025.08.20
Amanda Labarca con Monedas
Santiago Centro, Chile
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