Hay días en que todo se concentra, todo se comprime en un solo lugar, en un momento, haciendo que mis capacidades alcancen fácilmente sus límites. Y me cuesta sobrellevarlo. Llego a ese límite bastante rápido (por favor no digas que no tengo paciencia, no es el punto), porque sinceramente me ha costado aprender que algunas cosas deben resolverse por sí solas. No será por arte de magia, pero no hay otra opción.
Es una constante estar un poco saturado de aquellos pensamientos cruzados entre las pestañas que tengo abiertas en el navegador, lo que tenía que preguntarle a alguien, ese mensaje sin responder, aquellas situaciones que llevan días sin cambiar de estado, y la próxima canción que quería escuchar, por nombrar unas pocas.
No sé si este mundo hiperconectado o qué, pero pareciera que no tengo descanso y, al mismo tiempo, tengo claro que no debo rentabilizarlo. Sé que debo distraerme, pero estas “distracciones” no pueden ser tareas pendientes.
Sé que debo tener presente cuáles son mis motivaciones, conozco al detalle aquellas cosas que me hacen bien, pero también sé que deben darse de manera espontánea para que me permitan respirar sin esfuerzo. Complicado, ¿verdad?
De todas maneras no puedo negar que, a esta altura, muchas cosas ya están asentadas en mi y no voy a desconocerlas. Ese principio activo y resolutivo lleva conmigo muchos años y sólo queda calibrar aquellos pensamientos, con tal de que no me abrumen.
Bueno, escribir sobre lo que me pasa ayuda bastante y si, acá estoy.
2025.11.21
Salida Metro Tobalaba
Luis Thayer Ojeda, Providencia.
Comments are closed.

